Crecí en la Ciudad de México. Estudié Ingeniería en Mecatrónica en el Tec de Monterrey, de 2021 a 2025, y a los 21 me fui un año a vivir a Monterrey. Elegí mecatrónica porque me gustaba la idea de construir tecnología que pudiera automatizar casi cualquier cosa, en casi cualquier industria.
La carrera no siempre fue fácil. Hubo momentos buenos y otros que no tanto, pero me llevé más que lo técnico: aprender a resolver problemas, a trabajar en equipo bajo presión y a adaptarme cuando las cosas cambian. Mucho de quien soy hoy salió de ahí.
En mi último año y medio de carrera, un gran amigo me metió a la programación. Estaba fundando Medvana, me pagó unos cursos y entré con él al equipo. Ese fue mi primer trabajo.
En enero de 2025 fundé Mossaic con mi socio, Emanuel Alvarado. Tenemos objetivos muy parecidos, nos empujamos a ser mejores cada día y nos aventamos a construir las ideas en las que coincidimos. En marzo arrancó Amyra, y después Kipu. Hoy construyo las tres, y lo hago desde México a propósito: creo que hacer empresas en LATAM es otro juego, con otras reglas, y prefiero jugarlo desde aquí.
— Diego
